martes, 16 de febrero de 2010

Punto de inflexión




Una vez inmerso en la cuarta década de mi vida, hay ciertas cosas de las que uno empieza a ser consciente, aunque le duelan, y que el tiempo te ayuda a comprender y aceptar.

Si hago caso de las estadísticas que sitúan la esperanza media de vida de un varón en España alrededor de los 81 años, automáticamente me doy cuenta de que me encuentro en ese momento crucial de la vida que, utilizando un símil ciclista, separa el duro ascenso del puerto y su vertiginoso descenso o, si hablamos de surf, nos sitúa en la cresta de la ola.

Es un buen momento pues para plantearse una duda: ¿he conseguido llegar a la meta? La respuesta es sencilla, no. Muchos son todavía los objetivos que quedan por conseguir, algunos afortunadamente ya llevo en mi morral, sin embargo son todavía más los pendientes de alcanzar.

Algunos de ellos han quedado en el olvido y otros, la mayoría, se han ido sustituyendo por retos diferentes, nuevas prioridades, distintos intereses… Es curioso y gratificante echar la vista atrás y revisitar aquellos deseos pasados. Les animo a ello, creo que puede resultar un ejercicio interesante y que seguro nos podrá ayudar a afrontar la inminente cuesta abajo.

2 comentarios:

Unknown dijo...

¡Hola, Náufrago!

De cresta de la ola, nada: ¡tu aún estás subiendo! Hoy en día con 40 años estás en plena forma. Yo apenas me enteré de los 40; ni crisis ni nada. Pero, amigo, cumplí 50 y... ¡uf! Ahí sí que me dio. Por primera vez fui consciente de que me encontraba en pleno descenso de la ola. Pero si usamos el simil surfero, también es la parte más bonita, ¿no? Tienes coco, experiencia, sabes lo que quieres y ya no estás para perder el tiempo con tonterías, etc.; vamos, que dominas como nunca. Yo disfruto mucho de mis 50 y pocos. Sólo echo de menos mi físico de los 30. Eso es lo peor, asumir las limitaciones que impone el cuerpo y asumir también que el tiempo vital es finito y que ahí abajo ya se empieza a ver la línea de llegada. ¿Planes? Disfrutar del aquí y ahora con intensidad. Eso queda muy bonito aquí escrito, pero hacerlo es más difícil de lo que parece. Yo estoy en ello, intentando disfrutar del presente y de todo lo que me rodea, que no es poco. Ese es el gran reto, vivir de verdad.

Saludos y...¡a seguir cogiendo olas!

Náufrago dijo...

Joan me alegra verte por aquí. Muchas gracias por tu acertado y optimista comentario y, sobre todo, por tu receta para afrontar la bajada. Vivir y disfrutar de cada instante. Tienes razón en que aunque es algo que parece fácil, creo que muchas veces nos olvidamos del valor de lo que tenemos. Es algo así como cuando caemos enfermos y nos damos cuenta de la importancia de la salud.

También estoy contigo en que creo que disfrutamos de la época más maravillosa y gratificante de la vida (familia/trabajo/crecimiento de los hijos/estabilidad).

¡Ah! y por supuesto, también comparto tu opinión sobre el físico, a mí el pádel y la natación me lo recuerdan cada día, más agujetas, peor recuperación, más problemas musculares, etc., etc.

De todas formas, sigo pensando que la edad está en la cabeza y no en el DNI.

Mantener la mente en forma, seguir mostrando interés por multitud de cosas y afrontar la vida con optimismo pueden ser también recetas a tener en cuenta.

Dicen que todo lo que se consigue con esfuerzo se disfruta más, yo también estoy convencido de ello y ahora, en la plenitud de la vida, esa mirada atrás tiene también que servirnos de acicate.

Nos vemos en el mar